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¿Te ha pasado que te llaman para hacer una cita, incluso la confirman y a la mera hora no llegan? ¿Te han dicho que les encanta tu currículo o presupuesto, que pronto te regresarán la llamada y jamás vuelves a saber de ellos? ¡Bienvenido al dichoso ghosting! Sí, ese es su nombre y se refiere al acto en que una persona deja de establecer comunicación ya sea en el ámbito laboral, familiar, amistoso e incluso en las relaciones de parejas y simplemente, como los fantasmas, desaparece.  Aunque esta conducta no es nueva, se ha hecho más frecuente gracias a las redes sociales debido a la facilidad de bloquear a los contactos o de simplemente dejar en “visto e ignorado con éxito” a la otra persona.

¿Por qué nos ghostean?

En realidad pueden ser muchas razones, aquí te enumeramos las más comunes:

  • Para mostrar enojo: hay personas que, al no saber regular sus emociones, prefieren emprender la retirada, ya sea para evitar lastimar al otro o para no sentirse vulnerables. Aunque pareciera que es una forma “amable” de “evitar problemas” en realidad es una forma agresivo-pasiva de evidenciar su molestia sin dar oportunidad de opinar.
  • Para castigarnos: deriva directamente de la anterior, la finalidad no es protegerte de su enojo, sino mostrarte que hiciste algo mal y que, por consecuencia, ya no mereces tener su atención. Como podrás observar denota una actitud de superioridad, “yo tengo la razón y no mereces ni siquiera dar tu opinión.”
  • Evitar una decisión: puede ser de lo más sencilla como a donde ir a comer o referirse a situaciones más complejas como aceptarte en un trabajo o adquirir tus productos o servicios. De nueva cuenta el no responder en teoría le da a la persona “el pretexto de decir que nunca dijo que sí o que no”, en realidad el no decidir ya es una decisión por si misma. Por supuesto sería más amable que nos dieran una respuesta pero a nivel de costo emocional, para algunas personas es más sencillo simplemente no responder.
  • Falta de interés: ¿Por qué mejor no nos lo dicen? Ja jajá, pues por que les da pena, por que “no quieren ser groseros” y pues dejan que “con el tiempo” nos demos cuenta y dejemos de insistir.
  • Miedo al compromiso: es una variación de la anterior, puede ser que si les guste estar o salir con nosotros, pero no están listos para ir más allá y prefieren salir lenta y silenciosamente del escenario.

¿Quiénes ghostean?

Podríamos resumirlo como las personas inmaduras y poco empáticas, incapaces de imaginar lo que están provocando en la otra persona, sin embargo esta es una respuesta simplista que puede esconder rasgos de carácter o personalidades diversas, desde un narcisista incapaz de pedir una disculpa hasta una persona con trastornos psicóticos o antisociales, de ahí que sea delicado generalizar, sería necesario revisar cada caso.

Qk en Pixabay

¿Cómo nos afecta?

Como en todos los vínculos dependerá también de como nos encontramos emocionalmente, pero siempre hay sentimientos de rechazo y exclusión. Si se trata de un vínculo más íntimo ya sea con un familiar, amigo o pareja, se experimenta un proceso de duelo porque perdimos a alguien y/o algo (la relación) que para nosotros era importante. De acuerdo a Elisabeth Kübler Ross los pasos que suceden durante el proceso de duelo son las siguientes:

  • Negación: no podemos ni queremos creer que nos está pasando
  • Enojo: No lo merezco, ¿cómo se atreve a tratarme así?
  • Negociación: tratamos de darle una explicación, aquí hay que tener cuidado con no justificar la actuación del otro.
  • Depresión: nuestra autoestima y orgullo están heridos y requieren primeros auxilios para recuperarse.
  • Aceptación: en el mejor de los casos y, si los procesos anteriores se han desarrollado de manera adecuada, soltamos y lo dejamos ir.

Cuando se trata de relaciones menos personales pero en las que se han puesto expectativas profesionales como puede ser el seguimiento de un trabajo, es común desanimarse e incluso desistir creyendo que se carecen de las habilidades suficientes “para merecer” una oportunidad.

No te enganches con la culpa

En cualquier caso, no te lo tomes personal. Un ghoseteador lo es, como lo vimos, por diversas razones que van más allá ti. Es cierto que las relaciones dependen de dos y puede ser que los antecedentes de ambos los hayan llevado a este punto pero una persona evasiva o capaz de ignorarnos nos deja con mucha culpa y pocas posibilidades de resolver.

De hecho en el caso de personalidades narcisistas, esta es su finalidad, hacerte sentir culpable y que después tengas que perseguirlos, insistirles y hasta rogarles para que te atiendan. No caigas en ese juego porque será el cuento de nunca acabar, solo alimentarás su necesidad de seguir poniendo a prueba tu resistencia.

A veces con la familia estos ghosteos resultan más dolorosos pero recuerda que, incluso en estos casos, la decisión es de ambas personas y a veces una de las dos necesita tiempo fuera y, por mucho que nos duela, solo nos queda darle ese espacio. En muchos casos estos ghosteos, valga la redundancia, esconden una parte manipuladora y hasta chantajista, si la permites solo la estarás alimentando.

En cuestiones laborales o educativos como la búsqueda de una beca, por ejemplo, ten en cuenta que hay muchos factores que no solo dependen de ti, pueden ser desde los lugares disponibles, los recursos hasta el tipo de perfil que están buscando. No te desanimes esa puerta no se abrió, ignoramos la razón pero, hay muchas más que puedes tocar.

En todos lo casos espera. Si la persona te valora, tarde o temprano aparecerá. 

¿Y si yo soy el ghosteador?

Pregúntate ¿para qué lo hago? ¿Qué pretendo conseguir con esto? Si tu respuesta es llamar la atención ¡cuidado! quizá lo consigas pero el precio puede ser la relación. Recuerda que con estas decisiones no solo bloqueas la comunicación, también lastimas al otro e impides que la situación se resuelva. Terminará siendo más importante para esa persona entender porqué decidiste ghosteaste que la razón de fondo -miedo, enojo, impotencia, etc.- que te llevo ahí. En pocas palabras se pelearán por la forma como actuaste y entorpecerán arreglar el conflicto de fondo.

Si consideras que esta conducta te resulta inevitable, pide ayuda, quizá lo que te está obligando a actuar de esa manera es más complejo de lo que imaginas. En Mentalizarte estamos listos para atenderte.

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Esta columna llega a ti gracias a la colaboración de Clara Sánchez, comunicóloga y psicoanalista. Puedes enviar tus consultas o preguntas con tu nombre, utilizando un pseudónimo o escribiéndolas de manera anónima ya sea en nuestra sección de comentarios o vía correo electrónico a csanchez28@gmail.com. Les daremos respuesta en las siguientes entregas.

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