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En una de mis andanzas curiosas por el mundo, alguien me dijo que perdonar era una palabra hermosa. En su disertación separaba la palabra en dos: per-donar. Al hacer la separación decía que el perdonar a alguien, o alguna situación de la vida, es en realidad dar y demostrar nuestro don humano, porque el perdón es tan humano como el error.

Aun así, hay quienes viven enganchadas en los agravios y en las malas situaciones que la vida nos genera y algunas veces es por creencias erróneas como los mitos que te voy a mostrar aquí.

  1. Si perdonas debes también de olvidar

Seguro más de una vez la has escuchado o puesto en práctica en tu diálogo interno.

Perdonar y olvidar no deben de ir juntos. Una experiencia ligada a alguna de nuestras emociones hace materialmente imposible no recordarla; la llamada memoria emocional -definida como el almacenamiento de recuerdos y eventos asociados a las respuestas físicas-, permite que nuestros comportamientos se vayan adaptando a la par de nuestros aprendizajes, del entorno y de las situaciones. Al estar ligadas hay eventos que no podemos olvidar.

Es mejor recordar y perdonar para poder capitalizar la lección aprendida.

  • Perdón significa reconciliación

Perdonar lleva implícito el soltar. Si, por ejemplo, decidiste terminar con una mala relación el perdonar no significa volver atrás, significa soltar aquello que todavía te une con esa persona, puede ser enojo, ira o incluso decepción.

El perdón no significa “borrón y cuenta nueva” por algo se ha terminado la relación, el perdón únicamente facilita el que se pueda seguir adelante.

  • Si perdono es como si dijera que lo que pasó estuvo bien.

Quizá este mito tanga su razón de existir desde el derecho penal ya que cuando se da el perdón el cargo se elimina, aunque esto solo es posible cuando se han reparado la totalidad de los daños, evidencia de que el perdón no significa liberar a la otra persona de su responsabilidad ni librarlo de la necesidad de resarcir el daño. Tampoco implica que el perdonar invite a la otra persona a hacer lo que hizo nuevamente, al final este último punto tiene que ver más con la necesidad de poner límites que con el perdón mismo.

Jackson David en Pixabay
  • Si no perdono me convierto en mala persona

Janis Abrahms-Spring ha teorizado en su libro How Can I Forgive You que cuando otorgamos un indulto demasiado rápido, sin aceptar el daño que se causo o sin elaborar cómo sucedió, en realidad lo que otorgamos es un perdón barato.

Este tipo de perdón es ineficaz para sanar y muchas veces lo dan aquellas personas que se sienten presionadas socialmente hablando, que quieren evitar conflictos posteriores o aquellas que han normalizado ciertos comportamientos de relaciones abusivas. En su imaginario se crea la necesidad de perdonar rápidamente para ágilmente dar vuelta a la página y que la posibilidad de sufrir se aminore.

Lamentablemente, no funciona así. El perdón es el paso final de todo un proceso que no podemos adelantar, de eso depende nuestra curación; muchas veces el perdón es muy similar a la aceptación por un duelo, por eso necesita de reflexión, de vivir la experiencia y de hacer el viaje como lo llama David Augsburger.

  • Perdonar por mi bienestar me hace egoísta

El daño físico, emocional y espiritual que puede causar la falta de perdón significa que no podemos darnos el lujo de esperar para perdonar hasta que la otra persona ofrezca una disculpa o muestre evidencia de que ha cambiado. El perdón nos abre la posibilidad de alejarnos de aquellos debilitantes del pasado.

Dice Louis B. Smedes[1] : “Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú”.

La verdad es que el perdón no tiene que involucrar a la otra persona y no es para su beneficio. Es cierto que cuando alguien nos lastima, es normal aferrarse a sentimientos de ira y resentimiento y desear venganza. Pero, cuando nos aferramos a nuestra ira porque se siente justificada, no podemos sanar.

Entonces, el primer paso de este proceso de autocuración es aprender qué es y qué no es el perdón. Perdonar es aceptar los hechos como pasaron y encontrar una resolución para mi vida. El perdón es darte el don a ti mismo.  

Hasta el próximo leencuentro.


[1] https://www.workithealth.com/blog/forgiveness-self-care-save-yourself /

También te recomendamos: https://mentalizarte.mx/2020/11/26/causas-equivocadas-para-iniciar-una-relacion/

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