fbpx

Por lo general, la gestación conlleva alegrías, sueños, planes en familia y muchas expectativas, aunque lamentablemente no siempre pueden cumplirse. Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la muerte perinatal es aquella muerte del bebé entre la semana 22 de la gestación hasta los siete días de nacido generando un dolor devastador y mayores dificultades emocionales en comparación a otras pérdidas.

Cabe señalar que las reacciones frente a esta pérdida no son las mismas que se producen ante el aborto, o la pérdida de un hijo en etapa de niñez o en la edad adulta, aunque existen similitudes. Para el tratamiento del duelo, tanto en caso del aborto como en el del neonato, es común que la sociedad e incluso algunos profesionales de la salud, no lo consideren la muerte perinatal como pérdida real y la invisibilicen. La diferencia más marcada en este duelo es, en palabras de Edward Callahan y Juan L. Granados “la reticencia del sistema de apoyo a hablar de lo ocurrido, porque muchas veces no se conoce el motivo de la muerte y por la culpabilidad intensa que genera”[1] en casos donde los neonatos fallecen de manera súbita, no existe la posibilidad de una despedida o la elaboración de un duelo anticipatorio.

Otro factor importante a considerar -contrario a las creencias que se pueden generar al respecto- cuando un bebé muere, el vínculo paterno no se rompe. Las investigaciones han demostrado que la devoción de los padres no se evapora cuando a los padres se les niega el contacto con su bebé después del nacimiento y mucho menos cuando se les aconseja “olvidarse de este hijo y tener otro”. Es así como los padres se sienten despojados, incomprendidos, abandonados, perdidos y privados de sus derechos, lo que solo conduce a una desesperación más profunda.

Variables que complejizan el duelo por muerte perinatal

Con la pérdida del embarazo, varios factores pueden contribuir a la sensación de pérdida que tuvo por su bebé y, por lo tanto, pueden intensificar su dolor. Éstas incluyen:

  • Tiempo

Cuanto más tiempo ha estado tratando de concebir, más difícil se sentirá la pérdida. También, a mayor tiempo de gestación, mayores sentimientos de apego.

  • Uso de la tecnología

Cuanto más avanzada sea la tecnología utilizada para lograr o mantener el embarazo, mayor será la inversión emocional en el embarazo y más honda se sentirá la pérdida.

  • Edad

“Correr” contra el reloj biológico aumenta la sensación de presión y culpabilidad.

  • Otras pérdidas de embarazos

El dolor a menudo se acumula con cada pérdida, así como la disminución de la confianza en un futuro embarazo.

Es necesario también puntualizar que el llevarse a los bebés rápidamente no protege a los padres del dolor. La separación esencialmente contradice el impulso parental, primero invalida el deseo natural de los padres de ver, sostener y cuidar el cuerpo de su bebé y socava la necesidad de afirmar esta pequeña vida. En segundo lugar, roba a los padres la única oportunidad que tienen de apoyarse en sus roles como padres de este ser y elimina la posibilidad de recibir el apoyo social que podrían ofrecer amigos y familiares que pudieran conocer al bebé, por último, despoja a los padres de su derecho a determinar por sí mismos cómo, cuándo y dónde pueden pasar tiempo con su bebé, lo que se traduce en dolor, desesperación, incomprensión y angustia.

Empezar a sanar el duelo perinatal

Con pérdidas “visibles” como la muerte de un familiar o amigo, hemos establecido rituales que facilitan y fomentan el duelo como en servicios religiosos, períodos formales de duelo y memoriales y fondos conmemorativos son algunos ejemplos. Es útil que las parejas que han perdido un bebé modifiquen estos rituales para ayudarlas a sobrellevar la pérdida.

El sufrimiento es una parte inevitable del duelo, y el dolor es el precio que pagamos por sentirnos conectados emocionalmente con nuestros seres queridos.

El duelo es necesario, no puede ni debe ser opcional, ya que así es como los padres pueden aceptar la muerte de su bebé. El duelo es el proceso de dejar ir gradualmente lo que pudo haber sido, adaptarse a lo que es y encontrar significado y paz.

La muerte perinatal es una de las pérdidas más devastadoras que cualquier madre y padre podría experimentar. Si bien esta ausencia convivirá contigo a lo largo de tu vida, es importante que transites el camino del duelo para así reconocer tu dolor y aprender a convivir con esta ausencia que dejará por siempre su marca en el corazón.

Si lamentablemente estas viviendo la pérdida de tu bebé, busca ayuda tanatológica.

Hasta el próximo leencuentro.


[1] https://books.google.com.mx/books?hl=es&lr=&id=dyLgBAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PR1&ots=__ITiI73-9&sig=Y9efHqVx5UbS2wF64sEMQ8GjKqA&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false

[2] http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352011000100005

Te recomendamos:

https://mentalizarte.mx/2020/01/24/que-no-decir-a-una-persona-en-duelo/

https://www.bicaalu.com/tintero_digital/2018/bicablog_20180304.php

Facebook Comments

0 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: