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Todos en algún momento tenemos un día horrible, nos sentimos cansados, tristes, no entendemos lo que nos pasa o nos sentimos muy estresados. Uno que otro día así es normal, pero cuando se vuelve una constante, definitivamente, para muchas personas, es una señal de alarma. Este es el momento para llamar a un psicoterapeuta.

Por desgracia, suele considerarse que solo se debe ir a terapia psicológica cuando alguna situación imposibilita nuestras actividades cotidianas. Lo malo es que a veces pensamos que ir al psicólogo es para locos y desechamos la idea como si no fuese necesario y entonces seguimos con el malestar de no poder comunicar lo que pensamos, reprimiendo las emociones por miedo, observando todo aquello que puede salir mal o simplemente sin poder decir no y como se puede ver, ninguna de estas situaciones imposibilita continuar con nuestro día a día, pero, nos dificulta en demasía seguir adelante.

Hombre tapando con ambas manos su rostro

Es por eso que quise hacer este breve artículo para darte una idea de cuándo es importante que dejes de darle largas y busques ayuda profesional.

Cinco señales definitivas de que requieres ayuda psicológica
  1. Te cohíbes al hacer preguntas, implementar reglas o te comparas con la forma en que otros hacen las cosas.

Una autoestima baja y un gran crítico interno pueden ser la causa de que temas hacer estas cosas. Una sana autoestima y un buen autoconcepto son fundamentales para aceptarnos tal y como somos. Otros escenarios relacionados a este punto es que cuanto más descansas, más te sientes culpable o bien, cuanto más pides ayuda, más inadecuado te sientes.

  1. Tienes dificultad para establecer relaciones interpersonales sanas

Sin importar cuantas personas y años pasen tienes la sensación de que siempre te pasa lo mismo, las personas te defraudan, existen infidelidades o malos tratos. Quizá se trate de secuelas de tu infancia y detectar el patrón o la lealtad familiar es muy importante para que puedas tomar las decisiones necesarias sobre la vida que quieres crear.

  1. Las personas que te estiman te dicen que llames a un terapeuta

A veces, las personas más cercanas a ti pueden notar que las cosas no están bien antes de que tú lo hagas y es normal pues se activa la negación como mecanismo de defensa. Ten en cuenta que sí ya te pasaron el dato de un terapeuta es porque te quieren y quieren que estés bien.

También puede pasar que tú ya hayas considerado el llamarlo, aunque aún estas preguntándote si vale la pena, en algunas ocasiones el pensamiento depresivo puede inhibir el que busques ayuda. A veces, las preguntas continuas y recurrentes pueden ser reflexiones depresivas. Si el tema de estas reflexiones es la curiosidad sobre el valor de la terapia, puede ser su cerebro cansado pidiendo ayuda. ¡No le des más vuelta!

Y quizá los dos más importantes:
  1. No puedes soltar el pasado

Aquella frase que dicta que “todo tiempo pasado fue mejor” puede ser de las predilectas para quienes consideran que el tiempo presente no ofrece nada motivante y esto puede deberse a algún duelo no procesado p. ej. la pérdida de un empleo que no solo daba una buena remuneración económica también un gran prestigio, lo que se vuelve una pérdida secundaria o, la partida de un ser querido con quien nos sentíamos aliviados y protegidos. Esto conlleva a no involucrarse en actividades que resultaban placenteras, aislarse, sentir desilusión, mayor irritabilidad y a tener la sensación de que ya no tiene sentido hacer las cosas.   

  1. Te enfermas continuamente

La baja de defensa que parecen no tener una explicación y que son desencadenantes de gripa y otras enfermedades respiratorias suelen ser producidas por altos niveles de estrés que no se gestionan adecuadamente. Otros padecimientos como dolores de cabeza, diarrea, dolor de estómago e incluso la fatiga pueden deberse a procesos de somatización dado que el cuerpo y la mente están más relacionadas de lo que se pensaba. Por lo general, estos síntomas físicos no cuentan con hallazgos clínicos que puedan determinar su causa por lo que el trabajo del psicoterapeuta en este caso es explorar si se estuvo sobre expuesto a enfermedades de sus cuidadores desde la infancia, si existen dificultades laborales, conyugales o económicas y rasgos de su personalidad que estén generando esta sintomatología.

En cualquier caso, ir al psicólogo es querer mejorar, se responsable de tu salud y bienestar. Invierte en tu calidad de vida.

Y si ya lo decidiste, puedes consultar aquí nuestros servicios https://mentalizarte.mx/servicios/

Hasta el próximo leencuentro

Si quieres conocer más sobre la salud mental y su importancia, puedes visitar: https://www.bicaalu.com/tintero_digital/2019/bicablog_20191202.php

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