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Desde la pandemia y el confinamiento todos nos tuvimos que adaptar a usar los recursos con los que contábamos para otros propósitos y traer a la dinámica de casa muchas esferas que no nos imaginamos nunca. Y aunque siempre había sido una opción para las personas expatriadas o aquellas personas inmigrantes la verdad es que el uso de tecnología se ha disparado entre psicólogos y psicólogas, aunque como en todo, la terapia online posee una serie de ventajas y desventajas.

A pesar de ser un fenómeno relativamente joven, ya contamos con estudios al respecto como el realizado por Eric Harris y Jeffrey Youngren[1] en 2011, quienes llegaron a la conclusión de que la terapia online tiene resultados tan benéficos como la terapia presencial.

Uno de los puntos que ayudan a mantener su eficacia es la comunicación visual, que, a diferencia de la terapia telefónica -que con más de cuarenta años en su haber-, no ha demostrado ser recomendable en estos tiempos salvo para generar catarsis. Un factor adicional es que dependiendo del enfoque que se maneje, el uso de otros medios de comunicación como el mail o whatsapp ayuda mantener la comunicación e incluso dejar algunas tareas a la par de la sesión.

Dejando al margen cuestiones tan evidentes como las diferencias entre las corrientes psicoterapéuticas y la demanda de la persona que acude a sesión, la terapia online puede ajustarse con una opción adicional; un proceso terapéutico podría contar con ambos componentes alternando sesiones presenciales con otras a distancia. De ser así, se podría obtener beneficio de ambos aspectos positivos y minimizar el impacto de sus limitaciones.

Detallemos ahora sus pros y contras:

Ventajas de la terapia online

La comodidad del hogar

La terapia online ofrece la posibilidad de recibir la sesión sin salir de tu casa, con pantuflas o con la pijama puesta. Te evita además el desplazamiento en la lluvia o en días calurosos sin contar que evita que salgas te enfrentes al fastidioso tráfico.

En casos clínicos como la agorafobia o la ansiedad social, la terapia online ofrece una seguridad adicional.

Ahorro y eficiencia

A veces es difícil encontrar un psicólogo o psicóloga especializado en ciertas problemáticas, y a veces resulta que esta del otro extremo de la ciudad. En casos como este, la terapia online tiene la ventaja de eliminar las variables de tiempo y distancia ya que no es necesario que viva cercano a tu lugar de trabajo o residencia.

La alianza terapéutica no se ve afectada

En un estudio realizado por Paloma Gonzáles Peña, Ramos Torres y otras colaboradoras[2], quienes retoman diversos estudios para puntualizar que no hay diferencias significativas entre la alianza terapéutica desarrollada en terapia presencial y la obtenida en la terapia online, especialmente en la modalidad de videoconferencia. Sin duda una buena noticia.

Manuel Alvarez en Pixabay

Desventajas de la terapia a distancia

Distancia física

La terapia online puede ser percibida como más fría e impersonal de ahí que muchos pacientes prefieran la cercanía física de la terapia convencional. Algunos enfoques se complican al no poder ver la totalidad de la paciente o los movimientos que se realizan, aunque en la mayoría de los casos ambas partes se adaptan.  

Hay que tener en cuenta que la cercanía física es un factor clave en aquellos casos en los que se dan una serie de riesgos clínicos, especialmente cuando existe ideación suicida por lo que en casos como este la terapia online no estaría indicada.

Se depende de la estabilidad del internet

Además de necesitar acceso a internet y un dispositivo adecuado para la videollamada es recomendable un buen ancho de banda, a veces, aun cuando se dispone de una buena velocidad, no quedamos exentos de sufrir algún congelamiento en la imagen, una voz robotizada o el típico desfase de voz y video.

Uso de tecnología

No todas las personas saben usar estos medios tecnológicos o que se resisten a su uso lo que puede entorpecer claramente la introspección y la continuidad de las sesiones. Es verdad que otras generaciones se ven beneficiadas con este tipo de terapia.

Privacidad

En la terapia presencial es responsabilidad del psicólogo o psicóloga ofrecer un espacio apropiado en términos de confort y privacidad. En la terapia online esos puntos corren ahora por cuenta del paciente quien debe contar con un espacio adecuado.

Sin embargo, el confinamiento y/o las condiciones habitacionales implican convivencia, y no siempre es posible disponer de un espacio que permita la privacidad necesaria y la tranquilidad de poder hablar sin tapujos.

¿Has tenido la experiencia de vivir ambos procesos? ¿Cuál te agradó más? ¿Agregarías alguna otra ventaja o desventaja? Deja abajo tus comentarios.

Hasta el próximo leencuentro.

También te recomendamos:

Hijos de padres alcohólicos en: https://mentalizarte.mx/2021/05/23/hijos-de-padres-alcoholicos/


[1] https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fa0025139

[2] https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-52742017000200081&lng=es&nrm=iso&tlng=es

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Categorías: Psicología

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