fbpx

Hace ya algunos años hemos sido testigo de diversos cambios en el núcleo familiar, muchos de los niños de primaria por ejemplo, están desarrollando diversas actividades extraescolares como danza, karate, idiomas o incluso la jornada escolar extendida, no nos parece raro poderlos observar en el parque caminando o en las papelerías cercanas de la mano de su abuela.

Mientras tanto, los padres, para asegurar el bienestar económico de la familia salen a trabajar. De esta forma, los adultos jóvenes no suelen preguntarles a sus padres si pueden ocuparse de sus hijos y es frecuente que consideren, por ejemplo, que sus obligaciones laborales son más importantes pues aseguran el sustento y de esta forma, las abuelas -más comúnmente- se hacen cargo de la crianza de sus nietos porque sus hijos no pueden hacerlo y porque sienten que es su deber.

 Para el médico español Alejandro Guijarro Morales, autor del libro “Abuela esclava, la nueva pandemia” advierte que estas situaciones generan mucho estrés y pueden causar cuadros de hipertensión, taquicardia, cansancio extremo, desánimo y problemas metabólicos como la diabetes, entre otros, sobre todo si la crianza se prolonga hasta que se sienten desbordadas y empiezan a padecer otros síntomas como la ansiedad, la falta de motivación y sentimientos de culpa.

En palabras de Guijarro Morales “Su fortaleza física y psíquica se va deteriorando y se produce un desequilibrio entre lo que tienen que hacer y lo que pueden” y conserva toda la lógica pues la energía de un pequeño es bastante grande como para poder ser contenida por una persona mayor de los 50 años.

Este cuadro clínico y patológico causado por la sobrecarga que presentan, puesto que no se trata de un cuidado esporádico como la que se daría cuando los padres salen una noche, se genera también por la falta de reconocimiento de la abuela de que estas tareas asignadas le sobrepasan, no se atreven hablarlo por el sentido del deber o del amor y apoyo que tienen para los hijos. En España, por ejemplo, se estima que las abuelas que sufren de esta situación cuidan en promedio a sus nietos 7 horas diarias, prácticamente una jornada laboral.

Este fenómeno social también representa una limitación de la autonomía y en la autorrealización desarrollada por Maslow, es por eso que para asociaciones como la ABUESPA (Asociación de Abuelos y Abuelas de España) se considere que el abuelo esclavo es el padre de un (a) egoísta.

Para evitar caer en este síndrome es importante poder encontrar un equilibrio saludable y para ello es importante establecer una comunicación clara, respetuosa y directa entre padres e hijos para que haya la suficiente confianza que les permita expresar lo que sienten en cada momento.

Además, es necesario poder decir no, con la seguridad necesaria sin importar que la otra persona se lo pueda tomar a mal.

José de las Heras Gayo, sociólogo y coordinador del programa Madurez Vital, de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma), coinciden en señalar que los abuelos deben estar para echar una mano, pero no convertirse en la única solución de la familia, o por lo menos que lo sean solo si hay una necesidad concreta durante un periodo establecido. Si no es posible reducirlo a una jornada que dé el espacio para otras actividades no impuestas, que se establezcan desde el principio las funciones que cada uno va a realizar dejando claro las obligaciones que cada miembro de la familia va a realizar.

Es importante ser consciente de las propias limitaciones y no aferrarse a hacer todas las actividades previstas, no es necesario obligarse a cumplir, al final del día es solo un apoyo el que se esta ofreciendo. La parte importante es que se pueda disfrutar de los nietos.

Otro punto a considerar es que, si ya se esta comprometido a cuidar a los nietos se debe llevar a cabo teniendo en cuenta que es necesario tener tiempo también para uno mismo, el cual se pueda invertir en aprender algo nuevo, reunirse con las amistades, realizar caminatas o simplemente descansar. Todas esas actividades también ayudan a mantener procesos mentales de calidad benéficos para el pensamiento analítico y deductivo. 

No le temas a la reacción de tus hijos o hijas, tu salud también es importante.

Hasta el próximo leencuentro.

Psst! quizá también te interese
https://mentalizarte.mx/2018/05/01/relaciones-padres-madres-e-hijos-trampas-del-inconsciente/

Facebook Comments

0 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: