Hola me llamo Octavio tengo un bebé de seis meses. Desde que supe que mi pareja estaba embarazada entré en pánico. Tuve un papá autoritario, intransigente, muy intolerante, que hablaba poco y exigía mucho. Violento con mi mamá y con nosotros. Con los varones era más rudo aún, tenía esta creencia de que los hombres se curten a las malas, por lo que no había espacio para mostrar ningún tipo de vulnerabilidad. Sufrí mucho con él porque soy justo lo contrario de lo que él esperaba, desde niño era muy sensible y en general no me gustan los juegos de contacto o los carritos a mí me encanta el arte. Mi padre enfurecía constantemente conmigo, siempre lo decepcioné, tanto que me convencí de que nunca tendría un hijo.
Estoy conflictuado porque siento una inmensa ternura por mi hijo. Tengo muy claro que jamás replicaría, por lo menos intencionalmente, la educación que recibí, pero tampoco sé cómo hacerlo. A veces, cuando mi hijo llora demasiado, me desespero mucho, siento como si una parte de mi papá se activara dentro de mí y me paralizo, me dan ganas de dejarlo con su mamá antes de parecerme a él. ¿Qué puedo hacer?
Octavio muchas gracias por compartir con nosotros tu historia. Ser papá es uno de los retos más grande a los que nos enfrentamos porque los hijos espejean quienes fuimos y lo que recibimos en nuestra infancia. Es como si nos regresaran la película y pudiéramos vernos en nuestra fragilidad, alegría, frustración, miedos. Nuestro primer referente cuando educamos es el modelo que recibimos en casa, ese es nuestro punto de partida, como dices para no repetirlo o para seguirlo.

Dices que te sientes paralizado, sin embargo, ese freno de mano que tienes te ha permitido hacer algo muy importante, observarte, tomar conciencia de como reaccionas frente al desbordamiento de tu hijo y tener un telón de fondo muy claro y potente de lo que no quieres hacer.
Cuando los hijos despiertan las heridas de la infancia
Mírate. Observa que eres alguien distinto a tu padre. Sí, es cierto que existen patrones que en muchas familias se repiten, pero también puedes escribir tu propia historia con una versión que ahora no existe, pero que irás construyendo poco a poco. Puedes ir construyendo tu propio modelo de paternidad a partir de:
- Identificar tus detonadores: ya descubriste, por ejemplo, que sentir que tu hijo se desborda en llanto te descoloca, ¿en qué otros momentos te pasa esto?
- Toma distancia: si puedes hacerlo físicamente está genial sino hazlo emocionalmente, observa ese bebé, su única forma de comunicarse es el llanto, solo sostenlo, no te exijas, no le exijas solo sostenlo.
- No te juzgues, así como él no sabe comunicarse tu tampoco tienes todas las estrategias o respuestas, eres un papá en construcción.
- Escúchate, te describes como un hombre muy sensible conecta con tu intuición ¿qué crees que podría hacerlo sentir mejor? Prueba tus ideas.
- Busca modelos positivos, conviértete en un investigador de la paternidad, mira como otros modelos, ¿cuáles te gustan? Comienza a replicar sus estrategias.
- Conserva el freno de mano, las situaciones límite a veces nos hacen recurrir a lo que conocemos. Si detectas que alguna conducta de tu hijo dispara tu deseo de responder de una forma inadecuada, detente y busca apoyo.
La importancia de la crianza respetuosa
No existe una fórmula mágica para ser papás, es un trabajo cotidiano de escucha, empatía y amor incondicional. Requiere aprender a mirar a tu hijo con ojos curiosos para descubrir el ser humano que vive ahí entendiendo que tú estás para darle la mano y acompañarlo en su camino[i]. Procura:
- Estar presente y darle tiempo de calidad
- Ser congruencia y justo para poner límites
- Disfrutar cada etapa de su vida
- Estar dispuesto a aprender juntos
- Validar sus emociones y necesidades
Cómo construir tu propio modelo de paternidad
Los hijos espejean a sus padres, les enseñan las heridas que no han cerrado y ese reflejo es doloroso, más aún cuando descubren que, por no haberse atendido, esas huellas de maltrato se hicieron más profundas de lo que pensaban.
La crianza es un trabajo en equipo, si no sabes por donde comenzar, platica con tu pareja, planeen juntos el modelo de crianza que quieren llevar a cabo y háganse socios-aliados ¿Qué significa esto? Ambos tienen la tarea de mostrarle al otro cuando su actitud o conducta está fuera de las expectativas que están construyendo juntos y apóyense.
Si esta estrategia en pareja es insuficiente, busca ayuda profesional, es la mejor inversión que puedes hacer para tu familia. Recuerda que reconocer tu vulnerabilidad es un acto de valentía y el primer paso para mejorar tu salud mental. En Mentalizarte estamos preparados para apoyarte, ¡consúltanos!
Esta columna llega a ti gracias a la colaboración de Clara Sánchez, comunicóloga y psicoanalista. Puedes enviar tus consultas o preguntas con tu nombre, utilizando un pseudónimo o escribiéndole de manera anónima ya sea en nuestra sección de comentarios o vía correo electrónico a csanchez28@gmail.com. Les daremos respuesta en las siguientes entregas.
- [i] Crianza respetuosa, UNICEF recuperado de https://www.unicef.org/cuba/midete-crianza-respetuosa
Quizá también te interese: https://mentalizarte.mx/2018/09/15/dar-demasiado/

Deja un comentario