Hola, me llamo Sofía, tengo una prima que está volviendo esclava de la belleza. Todo comenzó porque a ella le dio curiosidad empezar a ver para qué servían los productos de belleza de mi tía (su mamá) quien por cierto dedica un tiempo considerable de su vida en hacerse tratamientos faciales y sí, tiene una piel muy bonita. Lo que empezó como un juego, por cierto muy aplaudido por mi tía, poco a poco se ha ido convirtiendo en una obsesión, a tal grado que, a veces puede pasar hasta dos horas poniéndose cosas en la cara. Me preocupa porque siento que es muy pequeña para ponerse cosas contra las arrugas o para evitar los granos. ¿Está bien que haga eso? ¿Qué puedo hacer para ayudarla?
Sofía, por compartir esta historia, que está empezando a repetir cada vez con más frecuencia en distintas casas y sí, como muchos de los problemas que enfrentamos ahora, pareciera que empieza como un juego y de pronto ya se convierte en una situación incontrolable que atenta contra la salud física y mental como es este caso.
La obsesión que tiene tu prima tiene un nombre de recién adquisición, cosmeticorexia que describe una obsesión poco saludable o compulsiva por lograr una piel «perfecta» o impecable, lo que lleva a un uso excesivo de productos cosméticos y rutinas de cuidado de la piel.

¿De dónde surgió?
La cosmeticorexia es una derivación de la «dermorexia» concepto que se había usado desde 2023 por la columnista Jessica DeFino en su newsletter de Substack pero tomó más relevancia gracias a los estudios realizados por el dermatólogo italiano Giovanni Damiani y el psicólogo Alberto Stefana. Damiani entrevistó a 55 pacientes jóvenes, entre 8 y 14 años y notó patrones claros: obsesión con el celular, horas frente a videos de skincare en redes sociales, uso de hasta 10 productos al día y rechazo a socializar sin maquillaje. A nivel clínico, notó un creciente número de casos de dermatitis por irritación asociado al uso excesivo de cosméticos.[i]
El canal de Instagram @elmo/braga reporta que casi la mitad de los niños de entre 9 y 12 años utiliza varios productos para el cuidado de la piel cada semana “y muchos lo hacen para corregir supuestos defectos en su apariencia.” Este trastorno, de acuerdo a el periódico The Guardian, está vinculado al marketing agresivo de marcas como Sephora y Benefit, de ahí se les conozca a estos chicos como Sephora kids y al impacto de TikTok/YouTube[ii].
¿Cómo se estructura la dependencia?
Se arraiga en dos pilares arcaicos, la vanidad y la presión estética, que se ha potencializado con el uso de las redes. La infancia es una etapa en la que la identidad y la autoestima apenas comienzan a construirse. Cuando una niña aprende que su valor depende de la perfección de su piel, el mensaje implícito es que su apariencia es más importante que sus capacidades, sus emociones o sus relaciones.
Consecuencias
El uso prematuro de ingredientes fuertes como retinoides y ácidos que están presentes en los productos de skincare pueden causar sensibilidad a largo plazo, quemaduras o problemas crónicos. A nivel psicológicas y sociales pueden presentarse:
- Ansiedad
- Baja autoestima
- Dependencia emocional de las rutinas de belleza: sino porque dudan de que su belleza natural sea suficiente.
- Aislamiento social: se incrementa más por canales como “get ready with me” en las que promueven rutinas minuciosas antes de cruzar la puerta de casa.
- Riesgo de trastornos como la dismorfia corporal, ansiedad generalizada y/o patrones obsesivo-compulsivos.
- Inversión de prioridades desatienden actividades propias de su edad como el juego, la sociabilidad, los hobbies e incluso el estudio.
- Gastos excesivos: invierten sumas considerables en los productos
¿Cómo se puede prevenir?
Empieza por la construcción de una autoestima fuerte fundamentada en el autoconcepto y el amor propio priorizando siempre a la persona, recordando que el cuerpo es una envoltura que requiere cuidados básicos pero no obsesivos. Lo más valioso de la persona está en su seguridad interior y en sus valores, estos son los elementos con los que se construye un escudo frente a la presión social. Va de la mano con la enseñanza del pensamiento crítico frente a las redes sociales, concientización sobre la fantasía de las modas y de la publicidad, enfatizando el uso filtros digitales y cuestionando el objetivo real trabajo de los influencers que promueven el uso de estos productos.
Pero, y aquí hay una gran tarea para tu tía, el diálogo enseña pero el ejemplo atropella, si tu sobrina está expuesta a discursos donde se prioriza la belleza física y hay adultos que moldean la obsesión por el cuerpo será muy difícil que ella pueda alejarse de esta presión porque sentía que en la medida en la que cubra éstas expectativas, será mejor apreciada.
¿Y ahora qué hacemos?
Tu prima ya está presentando una obsesión por el skincare, por lo que es importante escucharla, explorar qué necesidades emocionales intenta satisfacer mediante estos rituales y limitar gradualmente la exposición a contenidos centrados en la apariencia, evita prohibirle el uso de cosméticos, mejor ayúdale a construir un pensamiento crítico que poco a poco le permita tomar conciencia de los riesgos que corre.
Si te das cuenta que la situación empieza a escalar, busca ayuda lo antes posible, recuerda que en Mentalizarte estamos preparados para ayudarte.
- [i] Joyce, 2026, Cosmeticorexia: a worrying obsession with flawless skin or just a new term for an old problem? en el periódico digital The Guardian, recuperado de https://www.theguardian.com/fashion/2026/apr/27/cosmeticorexia-obsession-flawless-skin-skincare-body-image-mental-health-children
- [ii] El Mostrador (@elmostrador_braga). “Get ready with me para ir a la casa de mi mejor, mejor amiga.” Instagram, 2026. https://www.instagram.com/p/DZbHcKknJ6k/.
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