El impacto psicológico de la infidelidad

Foto de pexels, autor Ron Lach

El impacto psicológico que tiene una infidelidad puede ser devastador, manifestándose en varias formas de pérdida para la parte afectada. Esto va más allá de perder a la pareja, involucrando incluso la pérdida de la propia identidad y autoestima. Se pueden experimentar cambios profundos en la percepción de uno mismo, desde ya no sentirse especial hasta cuestionar creencias y valores fundamentales y/o considerar irreal o falsa a la persona con la que se ha convivido y que ha sido capaz de generar este daño.

La falta de control sobre pensamientos y emociones, junto con la ruptura de la fe y la conexión con otros, puede dejar a la persona desorientada, aislada y sin propósito. El descubrimiento de la infidelidad puede llevar a una redefinición dolorosa de la propia identidad, generando sentimientos de fracaso, inseguridad y desconfianza.

Ante la infidelidad, es normal que se viva una profunda crisis de identidad y autoestima en la persona que ha sido engañada, si este es tu caso, es necesario que sepas que puedes experimentar sentimientos de desvalorización y culpa excesiva, creyendo que eres responsable de la infidelidad de la pareja.  Esto puede llevarte a acciones extremas para intentar mantener la relación, como comprometer valores y principios personales, lo cual puede generar vergüenza y arrepentimiento más adelante lo que generara en ti enojo y reproche, como por ejemplo abrir la relación cuando en realidad no es lo que deseas que pase.  

En toda esta vivencia emocional, se viven como decía líneas arriba muchas pérdidas que necesiten ser visibilizadas y trabajadas, vamos detallando las más usuales.

Pérdidas desencadenadas por la infidelidad

  • Sentirse reemplazado (a)

Esta pérdida puede afectar no solo la percepción de uno mismo como pareja, sino también como padre/madre, generando una profunda sensación de invalidez e inutilidad; puedes encontrarte cuestionando tu capacidad para tomar decisiones sensatas en tu defensa y preguntándote por qué no actuaste de manera diferente antes de que la verdad saliera a la luz.

Es importante comprender que esta reacción es parte del proceso de sanación y comprender que no estás solo en este sentimiento. El shock emocional de la infidelidad puede hacer que te comportes de formas que no reconoces, generando sentimientos de odio y rechazo hacia ti mismo.

  • Pérdida de amor propio

Al no reconocer las señales evidentes de la infidelidad o al evitar confrontar a tu pareja con la verdad puedes tratarte de forma crítica e injusta.

Algunas personas que experimentan el trauma de la infidelidad  se encuentran retrospectivamente cuestionando por qué no establecieron límites o confrontaron la situación cuando tenían sospechas a la par de que pueden sentir rabia hacia ellas mismas por mantenerse en una relación en donde las han engañado.

Una vez que la infidelidad queda al descubierto, puedes esperar oscilar hasta el otro extremo de la hipervigilancia. Es probable que tus sospechas se vuelvan tan viscerales e incesantes, que sin importar lo que tu pareja diga o haga, ya no puedes distinguir la verdad de al ficción. Tu vivencia y pensamiento puede ser del tipo “¡No solo no puedo confiar en mi pareja, no soy incapaz de confiar en tus propias percepciones! ¿Qué me está escondiendo mi pareja? y ¿qué me estoy escondiendo a mí?

  • Pérdida de control

Cuando la hipervigilancia se presenta, la sensación de que nos estamos volviendo locas o locos se hace más presente. Es común experimentar una sensación de pérdida de control sobre tus pensamientos y acciones, sintiéndote obsesionado por las mentiras de tu pareja y luchando por detener este ciclo mental pero a la vez, querer armar todo el rompecabezas. Es algo que no siempre se suele sanar en soledad, por ello se vuelve fundamental buscar apoyo emocional y psicológico durante este proceso para recuperar el equilibrio y la claridad mental.

  • Pérdida de orden y de justicia

La Dra. Janis Abrahams Spring -especilista del tema-, refiere que esta respuesta es muy común. La persona que ha sido engañada se puede sorprender a sí misma preguntandose cómo pudo suceder algo así, por qué su pareja actuó de esa manera y qué hizo para merecer esto. Por supuesto, esto supone el torbellino de emociones negativas y preguntas sin respuesta. En la intervención por crisis de infidelidad, se persigue que el tratamiento lo haga la pareja justo por esta razón, para que se pueda tener de voz de la persona que ha engañado el marco que lo deriva a tomar esa decisión, pero a veces esto no es posible y toca entonces sanar en lo individual con lo que se tiene.

La pérdida de orden se vive más como un «Nada tiene sentido», «¿Por qué a mí?», Es una vivencia que te hara cuestionarte aspectos muy profundos sobre cómo percibes el mundo y tus propias decisiones.

Es importante reconocer que esta sensación de pérdida, del mismo modo que las anteriores, es una parte natural del proceso de sanación. Puede llevar tiempo y esfuerzo volver a encontrar un sentido de equilibrio y comprensión en tu vida.

¿Qué hacer frente a la realidad de la infidelidad?

Cuando se trata de la infidelidad, no hay un protocolo establecido y las personas que no la viven pueden sentirse perdidas y desconcertadas sobre cómo apoyarte de la mejor manera.

En este momento, es crucial tener cuidado al elegir a quién confiarle tu dolor y tu historia. Busca personas que sean comprensivas, empáticas y capaces de escuchar sin juzgar y sin decirte qué hacer.

También es importante establecer límites claros sobre qué información deseas compartir y con quién. No te sientas obligado (a)  a divulgar detalles humillantes o dolorosos si no te sientes cómodo (a) haciéndolo.

Toma en cuenta que la infidelidad es un tema delicado y complicado, y cada persona reacciona de manera diferente. Algunas personas pueden ser muy comprensivas y solidarias, mientras que otras pueden mostrar una falta de entendimiento o incluso rechazo; acepta que no todas podrán brindarte el apoyo que necesitas, y eso está bien.

Enfócate en buscar apoyo en aquellos que puedan ofrecerte un espacio seguro para expresar tus sentimientos y encontrar consuelo en este momento difícil. Es de gran importancia que puedas proteger tu privacidad y tu dignidad mientras buscas una red de apoyo que te sea útil y funcional.

Es fundamental comprender que la visión distorsionada de uno mismo provocada por la infidelidad no es real confiable y reconocer hasta qué punto la infidelidad ha afectado tu bienestar físico y mental puede ayudarte a no juzgarte tan duramente.

Buscar apoyo emocional y psicológico puede ser fundamental para trabajar a través de estos sentimientos y encontrar una nueva perspectiva que te permita avanzar y recuperar una perspectiva más clara y saludable sobre la propia valía y capacidad de cuidado personal y parental. No tienes por qué quedarte estancado o estancada entre la duda y la indecisión.

Finalmente, sé paciente contigo mismo (a)  mientras navegas por esta situación. Es normal sentir confusión, vergüenza, ira y una serie de emociones complejas. Date el tiempo para procesar tus sentimientos y buscar el apoyo adecuado que te ayudará a sanar y a encontrar un camino hacia adelante más claro y saludable, en MentalizArte estamos a tu servicio.

Hasta el próximo leencuentro.

¿Te interesa leer más sobre el tema? Te recomendamos: https://mentalizarte.mx/2020/10/12/revisarle-el-celular-a-tu-pareja/


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