El proceso de duelo es una experiencia natural ante la pérdida, pero cuando varias pérdidas ocurren en un corto período de tiempo, el impacto emocional puede intensificarse, dando lugar a lo que se conoce como duelos superpuestos. Este fenómeno puede generar una sensación de agotamiento, confusión, impotencia, extrema vulnerabilidad y dificultad para procesar cada una de las ausencias de manera individual.
¿Qué son los duelos superpuestos?
Los duelos superpuestos se presentan cuando una persona atraviesa varias pérdidas simultáneas o en un período breve, sin haber concluido la elaboración emocional de la pérdida anterior. Estas pueden involucrar distintos ámbitos de la vida, como:
- La muerte de un ser querido seguida de una separación amorosa.
- Pérdidas laborales o económicas combinadas con una mudanza forzada.
- Cambios drásticos en la identidad personal o el sentido de pertenencia.
- Enfermedades crónicas o diagnósticos graves en uno mismo o en seres queridos.
En estos casos, la acumulación de emociones puede generar un bloqueo emocional, haciendo que la persona se sienta abrumada y sin recursos para afrontar el dolor de cada pérdida por separado, además es normal que la vivencia se complique ya que la persona siente que no cuenta con los recursos suficientes para hacer frente a esta nueva realidad.
Impacto emocional de los duelos superpuestos
Cuando una persona enfrenta duelos superpuestos, el proceso de adaptación puede volverse más complejo. Entre las principales consecuencias emocionales se encuentran:
- Sensación de saturación emocional, debido a la falta de tiempo para procesar cada pérdida.
- Desconexión emocional o embotamiento, como un mecanismo de defensa para evitar el dolor.
- Mayor riesgo de duelo prolongado o complicado, al no poder integrar cada experiencia de forma saludable.
- Ansiedad o depresión, resultado de la acumulación de estrés y tristeza.
- Sensación de desesperanza o falta de control, al no ver una salida clara a la situación.
- Culpa por no sentirse fuerte, por no haber resuelto de forma distinta e incluso porque la pérdida más reciente remueve otra que no se elaboró o por el sentimiento de que está nueva pérdida hace que se olvide la anterior.
¿Cómo afrontar los duelos superpuestos?
El reconocimiento de estos duelos es un primer paso fundamental para abordarlos de manera saludable. Algunas estrategias para afrontarlos incluyen:
1. Identificar y procesar cada pérdida
Es importante dar espacio a cada experiencia de duelo, sin minimizarlas ni evitar el dolor. Reconocer las emociones asociadas y permitirse sentir puede facilitar el proceso de elaboración.
2. Buscar apoyo emocional
Acompañarse de redes de apoyo, ya sea familiares, amigos o grupos de ayuda, puede proporcionar contención emocional. Asimismo, la terapia tanatológica o psicológica especializada en duelo puede ser una herramienta valiosa para ordenar las emociones y trabajar el duelo de manera personalizada.
3. Practicar la autocompasión
Comprender que cada duelo tiene su propio tiempo y proceso es fundamental. No es necesario apresurar la recuperación ni compararse con otros. Respetar el propio ritmo es clave para una elaboración saludable.
4. Cuidar el bienestar físico y emocional
El autocuidado juega un papel esencial en la regulación emocional. Actividades como la meditación, el ejercicio, la escritura terapéutica o grupos de apoyo pueden ayudar a canalizar las emociones y promover el bienestar.
5. Encontrar significado en la experiencia
Aunque el dolor de la pérdida es innegable, muchas personas encuentran consuelo al resignificar sus experiencias y transformar el sufrimiento en aprendizaje o crecimiento personal.
6. Tratar de no apresurar la recuperación.
No hay un tiempo preciso para sanar un duelo. La viviencia implica un tiempo distinto para cada persona e incluso para cada versión de esa persona, es decir, cada duelo es diferente, y cuando se superponen varios, el dolor se incrementa. Es natural y beneficioso permitirse parar durante un tiempo, rebajar el nivel de exigencia personal y atender a esa tristeza que nos reclama
En conclusión, los duelos superpuestos pueden ser desafíos emocionales complejos, pero es posible transitar por ellos con acompañamiento y estrategias adecuadas. Reconocer cada pérdida, permitir su elaboración y cuidarse emocionalmente son pasos clave para integrar el dolor y continuar adelante con un sentido renovado de vida. En Mentalizarte, trabajamos los duelos desde el arte, donde, durante el proceso creativo, se favorece la transición de las vivencias de duelo denominado poiesis integrativa que permiten al doliente representar de su pérdida, así como transformar lo indecible de su pesar en contenido simbólico al cual puede otorgar nuevos significados para su elaboración.
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