Los trastornos mentales ¿se curan?

Hola, soy Angélica, la semana pasada me diagnosticaron con distimia, llevo casi dos años con este padecimiento. Empecé terapia hace algunos meses y me he sentido mejor pero ahora que me dieron el diagnóstico quisiera saber si la distimia se cura. Ya le pregunté a mi terapeuta y me dijo que solo puede controlarse y que, aún así, por ser una condición crónica, puede estar presente en distintos momentos de mi vida. Me siento muy frustrada con esta información. No entiendo entonces por qué debo continuar con un tratamiento si al final no voy a poder curarme. ¿Es verdad? ¿Existe alguna manera en la que pueda dejar de padecerla? ¿Por qué dice mi terapeuta que no puede curarse?

Angélica, muchas gracias por escribirnos, entendemos lo frustrada y confundida que te sientes con esta situación y quizá el primer punto de confusión tiene que ver con que creemos que la salud mental se aborda de la misma forma que la salud física, pero no es así. Empecemos por explicar la diferencia entre enfermedad, trastorno y condición.

El término enfermedad, de acuerdo al diccionario de etimologías, viene del latín infirmitas (debilidad), que a su vez proviene de in- (no) y firmus (firme, robusto), es decir, “falta de firmeza” o no tener buena salud; se relaciona con el español «enfermo», que significa alguien débil o que padece males, y el sufijo -dad indica cualidad o estado, refiriéndose al estado de no estar bien físicamente. Como ves es una definición que está anclada al enfoque puramente médico en el que se percibe una alteración biológica clara y medible. Desde esta perspectiva, una enfermedad es curable cuando desaparecen los síntomas y ya no son detectables en el cuerpo.

Los trastornos mentales, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, “son una alteración significativa de la cognición, regulación emocional o comportamiento, que causa angustia o discapacidad funcional, resultando en una compleja mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales.”[i]

Enfermedad vs. trastorno

Tener clara la diferenciación entre estos conceptos nos permite entender los abordajes clínicos de ambos casos:

  • La enfermedad busca una causa exacta, si se encuentra, puede curarse. Sin embargo, también existen muchas enfermedades físicas que son crónicas, degenerativas e incurables.
  • El trastorno implica una mezcla de genética, química cerebral y experiencias de vida, al ser multifactorial, resulta muy complejo «erradicar» por completo la vulnerabilidad que la provoca.

Si hablamos del funcionamiento cerebral, muchos trastornos provocan alteraciones en circuitos neuronales, el volumen cerebral o las conexiones como se pueden ver en las imágenes de los estudios que se han hecho de la esquizofrenia, el trastorno bipolar o la depresión crónica. Algunos de estos cambios no son reversibles. En el caso específico de la distimia, por ejemplo, hay síntomas como el estado de ánimo deprimido, la baja energía, el pesimismo, problemas de sueño o apetito, baja autoestima, dificultad para concentrarse, que son persistentes o recurrentes, esa es la razón por la que tu terapeuta dice que no se cura.

Cura vs. control de los síntomas

Ahora bien, la salud va más allá de la ausencia total y absoluta de los síntomas, también está vinculada con la posibilidad de que el malestar pueda estar en remisión y recuperación funcional. La curación está enfocada en que la enfermedad desaparezca por completo, la remisión tiene como objetivo que, con el tratamiento adecuado, los síntomas se reduzcan o desaparezcan aunque pueden haber recaídas.

En el caso de los padecimientos mentales existen algunos que pueden “curarse” o que remiten completamente como una depresión leve, algunas situaciones de estrés postraumático, ciertos trastornos de pánico y algunos casos de ansiedad.

Enfatizamos la “cura” entre comillas porque no existe una inmunidad, es decir, puede existir la posibilidad de recaer, sobre todo si la enfermedad dejó una vulnerabilidad o predisposición que pudiera reactivarla por algún detonante externo o el impacto de algún episodio traumático.

Los trastornos de personalidad graves, la esquizofrenia, la bipolaridad, por ejemplo, requieren un manejo constante de los síntomas. Afortunadamente la OMS reconoce que hay tratamientos efectivos que incluyen el uso de medicamentos, la psicoterapia e incluso el apoyo psicosocial, los cuales permiten que el paciente recupere una vida funcional

Los tratamientos, una apuesta por la calidad de vida

Tener un trastorno que no puede curarse o remitir al 100% no es una razón para dejarse de atender, por el contrario, es prioritario atenderte para evitar que empeores y que puedas presentar síntomas que, como explicamos anteriormente, ya no puedan ni revertirse ni controlarse.

Tal como lo explica la OMS, con la medicación, la terapia y los hábitos saludables, los síntomas pueden reducirse al mínimo o desaparecer por largos periodos. Eso permitiría que la persona lleve una vida plena, siempre y cuando tenga un «mantenimiento» constante del trastorno que padece.

¿Por dónde empezar? Primero por aceptar que tener un trastorno no es una condena, es una condición con la que se puede aprender a vivir, después:

  • Busca el apoyo terapéutico necesarios.
  • Prioriza tu sentido de vida por encima de la condición que presentas.
  • Atiende las indicaciones de tu medicamento (si lo requieres) y de tu terapeuta para mantener el equilibrio.
  • Aprende y desarrolla las herramientas para atender los síntomas.
  • Trabaja tu resiliencia, eso implica tener la certeza de que, frente a la posibilidad de una recaída, tienes las herramientas suficientes para poder recuperarte.
  • Una vez que estés en control, disfruta el bienestar que has obtenido a lo largo de tu terapia, ¡esa es tu mejor versión!
  • Atiende las señales de alerta que te indican que estás pasando por una crisis o recaída y busca el apoyo necesario para contenerlas a tiempo.
Ni condena, ni garantía

Respira. La distimia es solo una parte de tu vida, hay muchas cosas que puedes hacer para estar mejor. Te ayudará mucho tener presente que tu diagnóstico no es una condena y la salud tampoco es garantía, por el contrario la búsqueda de la sanidad implica un compromiso de trabajo y cuidado constante. Los trastornos mentales requieren un tratamiento multidisciplinario, consulta los especialistas que requieras para garantizar tu bienestar mental, emocional y físico. Si aún te sientes abrumada por la realidad que estás enfrentando, recuerda que no estás sola, en Mentalizarte estamos preparados para acompañarte, ¡Consúltanos!

Esta columna llega a ti gracias a la colaboración de Clara Sánchez, comunicóloga y psicoanalista. Puedes enviar tus consultas o preguntas con tu nombre, utilizando un pseudónimo o escribiéndote de manera anónima ya sea en nuestra sección de comentarios o vía correo electrónico a csanchez28@gmail.com. Les daremos respuesta en las siguientes entregas.


[i] Trastorno mentales, en Organización Mundial de la Salud recuperado el 26 de diciembre del 2025 de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-disorders#:~:text=Los%20trastornos%20mentales%20se%20caracterizan,violaciones%20de%20los%20derechos%20humanos.

Quizá también te interese: https://mentalizarte.mx/2024/12/09/el-peligro-del-autodiagnostico-en-salud-mental/


Descubre más desde Mentalizarte

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



Deja un comentario

acuerdos en pareja adicción adolescencia alimentación amor autocompasión autoconocimiento autocrítica autoestima baja autoestima comunicacion creatividad crianza critico interno culpa depresión Desarrollo Humano Duelo duelo complicado ego familia inconsciente Inteligencia Emocional libros límites maternidad miedo mindfulness Pareja personas tóxicas propósitos de año nuevo psicoterapia Pérdida recomendación de libros relaciones de pareja relaciones interpersonales reparenting salud mental síndrome Tanatología terapia de arte Terapia de Duelo terapia de pareja terapia individual violencia emocional